Raúl Castro abandona la dirigencia del Partido Comunista de Cuba

Internacionales 17 de abril de 2021 Por G MAS
El ex presidente cubano se despide del liderazgo del único partido legal de la isla y propone un diálogo respetuoso con Estados Unidos.
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Raúl Castro ratificó este viernes la entrega de su liderazgo en el Partido Comunista de Cuba a una generación más joven, en un Congreso de la organización que sesiona este fin de semana en La Habana, poniendo fin a seis décadas de un gobierno encabezado por él y su hermano Fidel.

En un discurso de apertura del Congreso del Partido Comunista de cuatro días, Castro dijo que los nuevos líderes estaban preparados para el recambio generacional con décadas de experiencia, "llenos de pasión y espíritu antimperialista”.

"Ratifico desde este congreso del Partido la voluntad de desarrollar un diálogo respetuosos y edificar un nuevo tipo de relación con los Estados Unidos", sin renunciar "a los principios de la revolución y el socialismo", dijo en el primer día del octavo congreso del gobernante Partido Comunista, el único partido legal de la isla.

Raúl fue coautor en 2014 del deshielo entre los dos países junto con Barack Obama, que puso fin a medio siglo de fuerte confrontación y reactivó las relaciones diplomáticas, rotas desde 1961 y restablecidas en 2015.

Sin embargo, el republicano Donald Trump desmanteló buena parte de lo avanzado entre los dos países, e implementó un duro reforzamiento del embargo vigente desde 1962.

Sesenta años después de que su hermano Fidel Castro proclamara el carácter socialista de la revolución cubana, Raúl, de 89 años, también fustigó la "guerra económica" que Washington libra contra la isla "con la declarada meta de estrangular al país y provocar un estallido social".

 

Una defensa a la revolución
 

La histórica reunión en el Palacio de Convenciones de La Habana, que durará cuatro días y en la que participan 300 delegados de todo el país, marca la salida de este líder revolucionario y el ascenso de una nueva generación.

"Concluye mi tarea como primer secretario (...) con la satisfacción de haber cumplido y con la confianza en el futuro de la patria, con la meditada convicción de no aceptar propuestas para mantenerme en los órganos superiores de la organización partidista", dijo Castro al presentar el informe central.

En medio de aplausos, aseguró que nada lo "obliga a esta decisión”.

En el Congreso de 2016, el ex mandatario cubano había dicho que sería su última reunión encabezada por la "generación histórica" que combatió en las montañas de la región oriental de la isla para derrocar a un gobierno apoyado por Estados Unidos y tomar el poder en 1959.

"Creo fervientemente en la fuerza y el valor del ejemplo y en la comprensión de mis compatriotas (...) y mientras viva estaré con el pie en el estribo para defender a la patria, a la Revolución y el Socialismo", dijo Castro a cientos de militantes reunidos en un centro de convenciones de La Habana.

Miguel Díaz-Canel, que remplazó a Castro en la presidencia en 2018, será también el primer dirigente civil del partido, en el que ha hecho toda su carrera. Está previsto que sea designado primer secretario, el más alto cargo del país, el lunes durante la última jornada.

Es "el congreso de la continuidad", dijo en Twitter, señalando que las directrices del país, una de las cinco últimas naciones comunistas en el mundo, no cambiarán.

Aunque se requieren reformas económicas urgentes, con el país inmerso en una profunda crisis, el principio de partido único se mantendrá.

Algunos cubanos, principalmente la fragmentada disidencia, han expresado, en cambio, sus críticas al gobierno en las redes sociales.

“No solo se puede controlar con represión, se necesita prosperidad y esperanza”, dijo Luis Manuel Otero, de 33 años, un artista disidente convertido en una cara visible de la posición.

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